La luz azul es la parte visible del espectro electromagnético. Este espectro varía en función de la longitud de onda. El ojo humano puede percibir longitudes de onda entre 380nm y 780nm, aproximadamente. La luz visible está formada por rayos de diferentes colores, entre ellos la luz azul. En un extremo se situaría la luz ultravioleta, y en el otro la luz infrarroja. Ambos imperceptibles para el ojo humano.

espectro visible

Consecuencias de la sobreexposición a la luz azul

 

La sobreexposición a la luz azul, mediante el uso de dispositivos electrónicos, puede tener consecuencias negativas en nuestra salud ocular. Cada vez es mayor el uso de dispositivos electrónicos y cada vez más temprana la edad en la que comenzamos a usarlos. La imagen de una pantalla de ordenador, tablet o teléfono móvil no es estática, ya que está formada por una sucesión de imágenes. La consecuencia directa, a corto plazo, es la fatiga. A largo plazo, podría adelantar la aparición de presbicia y un aumento de miopía en los adolescentes que abusan de las nuevas tecnologías.

Las principales consecuencias del abuso de dispositivos electrónicos son vista cansada, fatiga visual y miopía. La causa directa de la aparición de este tipo de patologías es la luz azul que desprenden.

Según un estudio elaborado por el Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de Cataluña: “en nuestro país los menores de 30 años pasan 10 horas y media diarias visualizando pantallas; la población entre 31 y 45 años, 9,3 horas; las personas entre 46 y 60 años, 8,3 horas; y, las personas mayores de 60 años, 3,8 horas”.

El abuso de las nuevas tecnologías también provoca síndrome de fatiga visual, los síntomas son los siguientes:

  • Dolor de cabeza.
  • Sensación de pesadez y cansancio.
  • Ojos rojos.
  • Visión borrosa.
  • Ojo seco: sensación de quemazón y molestias en los ojos. Esto se debe a que al mantener la concentración en un área visual parpadeamos menos y, como consecuencia, los ojos se resecan.

 

Aspectos importantes sobre la luz azul

 

  1. El sol es el principal emisor de luz azul. Además de eso, los dispositivos electrónicos fabricados por el hombre (tablets, ordenadores, teléfonos móviles…) también lo hacen. El elevado número de horas y la proximidad con estos dispositivos es lo que lo convierte en un dato preocupante. Su abuso puede provocar daños en el sistema visual.
  2. El ojo no bloquea la luz azul. La excesiva exposición a dispositivos que emiten dicha luz azul puede provocar degeneración macular. Éste es un trastorno que provoca la pérdida de visión.
  3. La luz azul que desprenden los dispositivos electrónicos contribuye a la fatiga visual.
  4. La protección de la luz azul es incluso más importante tras una operación de cataratas.
  5. Todos los tipos de luz azul no son malos. Un poco de exposición a la luz azul es beneficioso para la salud. La luz azul es importante para el ciclo del sueño. Pero su sobreexposición puede alterar este ciclo y provocarnos insomnio.

 

 

Filtros para la luz azul

 

Es recomendable utilizar filtros para proteger nuestros ojos de la luz azul. Sobre todo si pasamos muchas horas delante de dispositivos electrónicos. Estos filtros están disponibles para pantallas de ordenador, smartphones y cristales para gafas. Éstos filtran solo un porcentaje de esa luz azul, pero evitan que cantidades elevadas de luz azul alcancen nuestros ojos y los dañen. Lo que podría suponer la aparición de presbicia en edades más tempranas por tanta exigencia visual.

Las gafas son uno de los mecanismos más efectivos para evitar los efectos nocivos para nuestra salud. Este tipo de lentes son adaptables a todo tipo de casos, incluso para aquellas personas que normalmente no necesitan gafas.

En Visión Lorca te asesoramos sobre qué tipo de lentes y filtros se adaptan mejor a tus necesidades. Acude siempre a tu óptico-optometrista de confianza.