No cabe duda de que las lentillas son mucho más cómodas que las gafas, o al menos para una buena parte de las personas que tienen algún problema de visión. Si te has decidido a llevarlas pero no tienes muy claro si en tu caso podrías hacerlo, este artículo te va a servir de ayuda.

Es importante comenzar destacando que prácticamente todo el mundo puede usar lentillas, independientemente del tipo de estilo de vida que lleve o de su edad, aunque éstas deberán estar adaptadas al tipo de problema de visión que se tenga.

Para la miopía (dificultad para ver las cosas de lejos) las lentillas serán más delgadas en el centro que en los bordes. Esto permite colocar el punto de enfoque de luz en el lugar correcto de la retina para que puedas ver las cosas que se encuentran lejos de ti con mayor facilidad.

En la hipermetropía, que es justo lo contrario, es decir, que ves claramente de lejos pero no muy bien de cerca, las lentillas también están permitidas. Se diferencian de las primeras en que son más gruesas en el centro y más finas en los bordes para desplazar la luz hacia el centro de la retina.

El astigmatismo hace referencia a un problema de visión en el que tanto de lejos como de cerca las cosas se ven borrosas. Afortunadamente, también hay lentillas para este problema de visión que, en principio, parecía más difícil de tratar con estas herramientas, pero desde hace unos años y gracias a los a los avances tecnológicos se crearon las lentillas tóricas blandas que compensan perfectamente este defecto hasta en parámetros bastante altos.

Si tienes más 45 años y necesitas correción para vista cansada o prebicia, es decir, tienes dificultades tanto en la visión en lejos y cerca, o para ver de cerca las lentes de contacto serán multifocales,

 

Ahora bien, ¿qué tipo de lentillas nos conviene según nuestro estilo de vida? Esto dependerá totalmente de nosotros. Lo que debes saber es que existen tanto lentillas desechables que usas durante un día y al terminar tiras a la basura; y otras que son reutilizables, de un mes, de un trimestre o hasta un año

En cualquiera de los casos, la opción más acertada es consultar con un profesional ya que, según lo que le cuentes sobre tu estilo de vida y sobre lo que pueda ver en relación a tus problemas de visión, será capaz de guiarte hacia la solución más adecuada.

Es imprescindible pasar por la revisión de un óptico-optometrista antes de usar lentes de contacto, para indicarnos como usarlas con seguridad y ofrecernos la solución adecuada, también son quienes mejor nos pueden informar sobre la forma en la que debemos usar las lentillas, como conservarlas y mantenerlas limpias para que sean absolutamente seguras para nuestra salud ocular.

Por último, te contamos algunas cosas que conviene que sepas sobre el uso de lentillas: por lo general son bastante cómodas y apenas se tarda unas pocas horas en adaptarse a ellas, como máximo, dos o tres días. Es interesante también saber que las lentes de contacto son totalmente seguras, eso sí, siempre y cuando seamos responsables con su uso y sigamos las indicaciones que nos de nuestro oftalmólogo.

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